La primera, ¿la idea de hacer un vídeo fue del padre o de las hijas? ¿Quién diablos le enseñó a moverse como una serpiente? ¿Acabó mareado? ¿Sus hijas sabían que su padre era así? ¿Le dan la espalda para no morirse de verguenza? ¿Haré lo mismo cuando tenga dos hijas?
¿No es verdad que los dormitorios son nuestros museos de historia personal? La gran mayoría están repletos de objetos que han ido significando algo a lo largo de nuestra vida. El típico corcho con fotografías, cada uno de ellas tiene un buen motivo para estar ahí pero que sólo el dueño lo conoce, cachibaches, que a ojos de un forastero no son más que objetos inanimados que no tienen más valor que el valor material, y que siempre tienen una historia detrás y probablemente el dueño no le importaría explicar. Papeles desordenados en otra lengua, representan aquel viaje a China, un póster más, el del mejor concierto de su historia, todo tiene algo que contar, y si fuera un museo de verdad todo estaría adecuadamente etiquetado con una breve descripción de por qué sigue ahí, quizás en un lugar privilegiado, y no en la basura.
Después de que el tipo que me ha estado explicando la asignatura del exámen que tengo este viernes me dijera que no podía vernir, no tuve otro remedio que sentarme en el sofá donde mis padres(esta semana me aprovecho de la tranquilidad de su hogar) hacen de cada tarde pura devoción al Diario, anteriormente conocido como El Diario de Patricia, ahora no es de nadie, ni de la presentadora.
Como plato fuerte tenemos a un chico, que se cambió a chica pero que luego volvió a ser chico. Pero la historia no es esa, la historia es que busca al amigo que hace años que no ve y que le ayudó en la primera transición. El programa naturalmente contacta a esta persona y le traen a plató. Lo que cree es que la persona que le está buscando es Laura, que ya se había pasado de hombre a mujer, pero el que sale de la puerta giratoria protagonizando un momento Diario totalmente es... Cassius, la vuelta al género masculino de nuestro protagonista. El primer gesto del sorprendido es llevarse el dedo a la cabeza mientras dice "Está loca!" pero pese a eso se funden en un abrazo, cuando la música baja y la calma vuelve, grita "Pero que es esto!", pero desde el cariño se ve...
El siguiente esperpento que quiero citar en este resumen en el clásico encuentro cibernetico, pero para salir en el diario, como digo en el titulo no es suficiente con ser travelo, hay que estar de vuelta del travelo, cuando tu vas yo vengo de allí que diría Chenoa. Como iba diciendo, el clásico encuentro cibernetico ya no es suficiente, en este caso se trata de dos gays en el que uno es drag queen y el otro es el tipo más tímido del mundo, que no para de repetir que su problema es que se fía mucho de la gente(chico y ligas en internet!) y que le han hecho mucho daño. Le ponen en un sofá y le sacan el vídeo de un drag queen, mientras que la otra parte del cibernovismo observa desde el backstage. Nada más terminar el vídeo del colega le preguntan qué le ha parecido, bieen, contesta con desgana, al poco le traen al autor del vídeo al que NO reconoce el tipo tímido, el drag le espeta "Tanto cambio de la foto!", son momentos míticos... no se pierdan la próxima entrega seguro que se superan. Por cierto al final al tímido no le importa que el otro sea drag y se casan y comen felices.